EL HOSPITAL DE VALME LIDERA UNA INVESTIGACIÓN QUE PREDICE LA EVOLUCIÓN DE LA CIRROSIS HEPÁTICA EN PACIENTES CO-INFECTADOS POR VIH Y HEPATITIS C
El estudio valida una nueva herramienta pronóstica de la enfermedad, la medición de la rigidez hepática, cuyo impacto científico queda refrendado en la revista internacional más importante de esta especialidad médica: "Hepatology".
El Hospital Universitario de Valme de Sevilla ha liderado una investigación que demuestra el valor predictivo de la medición de la rigidez del hígado para determinar la evolución de la cirrosis hepática y el riesgo de mortalidad en pacientes co-infectados por VIH y hepatitis C. El estudio valida esta herramienta clínica, que permite pronosticar el comportamiento de esta enfermedad en estadíos muy precoces e incluso la propone como nuevo parámetro a considerar para el trasplante de hígado.
Se trata de un estudio multicéntrico en el que han participado las unidades clínicas de Enfermedades Infecciosas de un total de siete hospitales públicos andaluces. Además del Hospital Universitario de Valme, que a través del Dr. D. Nicolás Merchante ha ejercido la dirección y coordinación de la investigación, han participado los siguientes centros asistenciales: Virgen Macarena (Sevilla), Reina Sofía (Córdoba), Juan Ramón Jiménez (Huelva), Virgen de la Victoria (Málaga), Línea de la Concepción y el Complejo Hospitalario de Jaén. Todos ellos miembros del Grupo Andaluz para el Estudio de las Hepatitis Víricas (HEPAVIR) de la Sociedad Andaluza de Enfermedades Infecciosas.
El estudio se ha llevado a cabo entre febrero de 2006 y diciembre de 2010 con la participación de 239 pacientes diagnosticados de cirrosis hepática y co-infectados por VIH y hepatitis C. Ha consistido en la utilización de una técnica, similar a la ecografía convencional, denominada `elastrografía transitoria´. Precisamente, este centro hospitalario fue pionero en su aplicación en Andalucía en el año 2006 con un carácter diagnóstico, en sustitución de las biopsias. Sin embargo, su novedad en este estudio radica en el valor pronóstico añadido para conocer el comportamiento de la cirrosis hepática.
La elastografía transitoria es una prueba no invasiva, que se realiza en la consulta de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas. No precisa ingreso hospitalario, ni analgesia, ni anestesia previa y sus resultados son inmediatos, lo que disminuye la ansiedad de los enfermos y familiares por conocer el diagnóstico.
Actualmente, existen dos escalas para el establecimiento del pronóstico de la cirrosis hepática basadas en datos clínicos y determinaciones analíticas (índice CHILD-PUGH e índice MELD). La nueva herramienta validada, por su parte, añade más información a estos métodos convencionales y posibilita el diagnóstico de la cirrosis en estadíos muy precoces, permitiendo un manejo adecuado y precoz que prevenga la aparición de complicaciones de la enfermedad.
Los resultados obtenidos convierten a la medición de la rigidez hepática en un valor predictor independiente para la descompensación de la cirrosis y el riesgo de mortalidad del paciente coinfectado. Para ello, los investigadores han podido establecer un valor de corte de la rigidez hepática, concretamente 40 Kilopascales. A partir de éste el riesgo de descompensaciones y muerte aumenta considerablemente.
Asimismo, otra importante aportación de esta investigación es su posible implicación en los criterios de trasplante hepático, dado que los investigadores abren la puerta a que éste parámetro deba tenerse en cuenta para priorizar el trasplante de hígado. O sea, el pronóstico del mayor o menor riesgo de descompensaciones de la enfermedad en función de la rigidez hepática permite considerar la urgencia del paciente como candidato a trasplante.
La relevancia de los resultados obtenidos en esta investigación han sido refrendados el presente mes con su publicación en la revista científica de mayor impacto internacional dentro del área de enfermedades hepáticas: la norteamericana `Hepatology´. De hecho, dada su trascendencia, la propia revista ha seleccionado este trabajo dentro de los publicados en el número de julio para difundir el hallazgo obtenido entre los medios de comunicación norteamericanos.
Por su parte, el director de la investigación, el Dr. D. Nicolás Merchante, es especialista en Medicina Interna y desarrolla su trabajo en la Unidad de Gestión Clínica de Cuidados Críticos y Urgencias del Hospital Universitario de Valme. Forma parte del Grupo de Investigación de Hepatitis de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas de este centro sevillano, cuyo responsable es Juan Antonio Pineda. Se trata de un equipo de profesionales con un gran prestigio científico a nivel internacional, situándose en los últimos años a la cabeza de la investigación combinada por el virus del sida y el de la hepatitis C.







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