“Somos como enanos sentados a hombros de gigantes”
Bernardo de Chartres (c.1070-1130)
Todos poseemos una manera de pensar propia, empleamos una forma particular de entender los acontecimientos que nos suceden para permitirnos avanzar, continuar adelante y proseguir el camino en la vida. Nos jugamos cada día de nuestra existencia y es conveniente saber ciertas claves, querer utilizarlas de manera correcta, poder llevarlas a cabo y así hacer finalmente lo que creemos es más conveniente.
Los abajo firmantes en las próximas semanas presentaremos al público nuestro libro titulado “El juego de la vida, pero en serio” en distintos ámbitos, que os referimos por si algún lector quisiera acompañarnos en este tiempo de esparcimiento y diálogo. La primera cita será el martes 12 de noviembre (19.00 h.) en el Instituto San Telmo Business School con la presencia de su presidente ejecutivo Prof. Antonio García de Castro y del presidente de la Fundación San Telmo D. Eustasio Cobreros Vime. La segunda el viernes 22 de noviembre (19.00 h.) en la Fundación Caja Rural del Sur, donde contaremos con las siempre brillantes palabras del Prof. D. Francisco Rodríguez Valls, catedrático de Antropología Filosófica, y del Prof. D. Juan Ramón Medina Precioso, catedrático emérito de la Facultad de Biología, ambos de la Universidad de Sevilla. Y el 11 de diciembre (20.30 h) en el Centro de Orientación Familiar “San Sebastián” compartiremos el coloquio con su párroco D. Isacio Siguero y el psiquiatra psicoanalista D. Cayetano García-Castrillón Armengou.
Y si alguien quisiera participar en algunas otras actividades culturales podríamos encontrarnos en el R.I.C.O.M.S. el 14 de noviembre a las 19.00 h. en un nuevo seminario del 8º Itinerario de Medicina Psicosomática y Salud Mental titulado: “Salud, persona y comunicación digital” que desarrollará la Dra. Carmen Jódar Casanova con la presentación del Prof. catedrático de la Facultad de Psicología D. Francisco Javier Cano García. Siguiendo en nuestro R.I.C.O.M.S., al día siguiente viernes 15 de noviembre a las 19.00 h., el menos veterano de los firmantes de esta columna presentará el libro “Cine y Salud Mental”. El acto está organizado desde las Direcciones Generales de Cultura y Salud Mental, con la participación del Dr. Francisco de Asís Moya Hiniesta, Director General de Cultura del R.I.C.O.M.S., de D. Julio Peces San Román, creador y director de la Semana Internacional de Cine Fantástico de la Costa del Sol, y la del concejal de juventud del municipio malagueño de Benahavis D. Alonso Mena Rodríguez. Todos ellos nos ayudarán a disfrutar y entender la importancia de la cultura en general ─y del cine en particular─ para la Salud Mental de nuestra sociedad actual.
Y después de tantas presentaciones y encuentros, ¿dónde queda eso de La filosofía de los peldaños? Lo cierto es que el título recuerda al de aquella obra juvenil de Robert Louis Stevenson llamada La filosofía de los paraguas. En este ensayo el autor de obras tan reconocidas como La isla del Tesoro, El extraño caso del Dr, Jekyll y el señor Hyde o El diablo en la botella, quería simplemente subrayar que alguien que camina con su paraguas es una persona digna, decente y nada peligrosa. En su opinión quien porta este objeto participa de los valores de la sociedad a la que pertenece. ¿Y cuál es el valor que transmite con su conducta? Que esta persona posee Respetabilidad.
Entonces, siguiendo esta línea de pensamiento, ¿nuestros peldaños a qué idea hacen referencia? Pues son un claro ejemplo de lo que constituye la verdadera Humildad. Lo cierto es que un escalón no es nada por sí mismo. Sólo tiene sentido siempre que sirva para ser utilizado, su vocación es ayudar a que alguien acceda a un estrato superior. Su propia existencia está en función de los demás, de que alguien pueda usarlo, aunque para ello deba dejarse pisotear por esta otra persona. Su satisfacción final reside en favorecer a otros sin pretender ser protagonista, quiere servir a los demás y facilitarles lo que está más allá de su propio alcance. Además, un peldaño suele formar parte de una estructura mayor en la que él es sólo uno cualquiera de muchos otros.
¡Ojalá seamos capaces de tener tal vocación! Que fuésemos conscientes de formar parte de una gran cadena que otros iniciaron y que, como los buenos padres, nuestro máximo orgullo sea el que otros puedan, vean y lleguen más allá de lo que nosotros nunca hemos sido capaces ni tan siquiera de imaginar.
Dr. Manuel Álvarez Romero, Médico Internista
Dr. José Ignacio del Pino Montesinos, Médico Psiquiatra



