El laboratorio de Microbiología analiza las muestras de los pacientes y, ante un resultado positivo, se activa el correspondiente protocolo de Salud Pública
La vigilancia frente al virus del Nilo Occidental se intensifica durante los meses de mayor actividad de los mosquitos, especialmente en zonas donde existe circulación del virus. En este dispositivo desempeña un papel fundamental el laboratorio de Microbiología del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, donde los profesionales pueden confirmar en apenas unas horas si un paciente está infectado.
Las muestras sospechosas son sometidas a diferentes técnicas diagnósticas, principalmente pruebas de PCR y estudios serológicos. Este proceso permite obtener resultados en aproximadamente dos o tres horas y determinar con rapidez si existe presencia del virus.
Cuando se confirma un caso positivo, se pone en marcha el protocolo establecido por Salud Pública, lo que permite reforzar la vigilancia epidemiológica y adoptar las medidas necesarias para el seguimiento del paciente y del posible foco de transmisión.
Secuenciar el virus para conocer su evolución
El trabajo del laboratorio no termina con la confirmación diagnóstica. Los especialistas también pueden llevar a cabo la secuenciación del virus, una técnica que permite estudiar sus características genéticas, conocer mejor su origen y analizar su evolución.
Esta información resulta especialmente relevante desde el punto de vista epidemiológico, ya que contribuye a identificar las variantes circulantes y a comprender mejor cómo se está propagando el virus en cada territorio.
La vigilancia comienza antes de que aparezcan los casos
El control del virus del Nilo Occidental no se limita al diagnóstico de pacientes. La vigilancia comienza mucho antes, mediante el seguimiento de las poblaciones de mosquitos.
Cada semana se analizan cientos de ejemplares en distintos puntos de Andalucía con el objetivo de detectar de forma precoz la posible circulación del virus. Esta vigilancia entomológica permite anticiparse a la aparición de casos humanos y establecer medidas preventivas en las zonas donde se detecta actividad viral.
La combinación entre vigilancia de mosquitos, diagnóstico microbiológico rápido y seguimiento epidemiológico constituye una de las principales herramientas para responder frente al virus del Nilo y reducir su impacto sobre la población.



